Rotura de LCA
El ligamento cruzado anterior es una estructura dentro de la articulación de la rodilla que aporta estabilidad en los movimientos de giro o cambio de dirección. Suele lesionarse de forma aguda, en deportes donde se pivota o se cambia de dirección; el pie se “clava”, y la rodilla sufre un exceso de movilidad, que termina por lesionar el ligamento. Es una lesión muy frecuente en deportes como el esquí, baloncesto, fútbol o balonmano.
En la mayoría de los casos, es una lesión que requiere de cirugía para recuperar la estabilidad de la rodilla, pero depende mucho del grado de rotura del ligamento y las necesidades futuras del paciente. Si eres una persona muy activa, y practicas deportes multidireccionales (tenis, padel, fútbol, baloncesto) o eres un apasionado del esquí, es muy probable que la cirugía sea la mejor solución a largo plazo. Sin embargo, si no eres muy activo o practicas exclusivamente deportes lineales (running, ciclismo, natación), es probable que, una vez haya pasado la fase inflamatoria y tras un proceso de fortalecimiento, puedas hacer tu vida normal sin pasar por quirófano.
¿Qué esperar de la recuperación?
En el momento de la lesión, comienza una fase inflamatoria, que acarrea déficits de movilidad e inhibición de la musculatura. Es importante gestionar esta fase antes de la cirugía, realizando un tratamiento antiinflamatorio para la recuperación completa de la movilidad y mejorar al máximo los parámetros de fuerza antes de entrar a quirófano. Cuanto mejor preparada esté la rodilla, mejor será la recuperación. Por tanto, es preferible no tener prisa en operarse y trabajar esta fase pre-quirúrgica.
Una vez realizada la intervención quirúrgica, ¿en qué debemos enfocarnos?:
- Fase 1: Esta fase suele ser la más variable, ya que las posibilidades de una movilización temprana van a depender de si la lesión del ligamento cruzado anterior va acompañado de otras lesiones asociadas, como suele ser la lesión de menisco. Dependiendo de las necesidades y del tipo de cirugía realizada, podremos empezar a trabar antes, o retrasar la movilización y la carga. Una vez podamos ponernos manos a la obra, nuestros objetivos en esta fase serán: gestión de la inflamación, cuidado de las cicatrices, trabajo de movilidad, activación muscular analítica y reeducación del patrón de la marcha. Las primeras semanas irán enfocadas a mejorar todas estas cosas, individualizando el tratamiento en base a las necesidades específicas de cada paciente.
- Fase 2: una vez recuperada la movilidad, iremos progresando en recuperar la fuerza de la rodilla para ir ganando confianza en los apoyos. En esta fase, debemos ser capaces de caminar sin mayores problemas, y aunque puedan aparecer molestias o algo de inflamación puntual secundarias a los diferentes ejercicios, ya no deberíamos tener dolor en el día a día. Nos centraremos también en el trabajo de la musculatura estabilizadora de toda la cadena cinética, e introduciremos patrones de movimiento más complejos. El objetivo principal de esta fase es que la rodilla operada no presente déficits de fuerza respecto a la rodilla sana. Actividades como bicicleta o natación, además del entrenamiento de fuerza, no sólo estarán permitidos sino que serán muy recomendables.
- Fase 3: en esta última fase, orientaremos tu recuperación hacia aquellos deportes o actividades que te gustan. ¿Juegas al tenis? ¿Te gusta bailar? ¿Senderismo por la montaña? Emplearemos estas últimas semanas de rehabilitación a la preparación muscular y biomecánica específica de tus actividades favoritas, en lo que llamamos la fase de readaptación. Nuestro objetivo es que recuperes la confianza en tu rodilla al 100%, tratando de reducir al mínimo el riesgo de recidiva.
¿Cuánto dura todo este proceso?
Es un proceso que dura entre 6 y 9 meses, dependiendo del tipo de cirugía y de los objetivos finales del paciente. Si bien a los 3 meses ya se puede estar bastante funcional, hace falta tiempo y trabajo para que la rodilla sea 100% competente en las actividades más exigentes.
Es importante que tengas claro qué esperar de cada fase, y ponerte en manos de profesionales expertos que te acompañen durante todo el proceso, aportándote tranquilidad y confianza.